Hola Ni!!!!
Hoy estoy con muchas ganas de escribir. Como te dije hoy en la nochecita, estuve inspirada y sigo asi. Por eso aprovecho la oportunidad, para poder decir algunas cosas que no siempre se pueden decir en vivo y en directo, que las pienso pero que nunca llego a contártelas.
Hemos pasado por tantas etapas, por tanta vida juntas que ya ni me acuerdo cuando fue la primera vez hablamos. Si me acuerdo como fue la ocasión en que lo hicimos, a merced de una persona en común que un día me preguntó si yo deseaba conocer a una de sus amigas, que tenía ganas de hablar conmigo.
Claro, las indicaciones para el caso no eran muy alentadoras: que hablabas mucho, que preguntabas mucho, que no me moleste si decías algo que me hiriera... que siempre te gustaba preguntar más de la cuenta. Ahora que lo pienso, que buen amigo ese... Igual reconozco que las primas ocasiones hasta que te vi por primera vez en Buenos Aires, llegué a pensar lo mismo, sobre todo porque me preguntabas sobre si planeábamos encontrarnos, si planeaba viajar... y nosotros habíamos hablado tan poco de eso, que la pregunta me incomodaba, no porque no quisiera contar, sino porque no tenía respuestas.
Después de algunas charlas via msn, algunas que nos permitieron conocernos más, aunque no totalmente, me tocó viajar a Buenos Aires. Ahí si, ahi me di cuenta de que realmente eras muy diferente a lo que me contaron ciertas personas, tan diferente a lo que dijeron, que hasta te parecías a mi... y mi decepción fue con la otra persona, no con vos... con cierto agrado vi que eras otra persona, que eras agradable en tu trato y que con un toque de cuidado me hacías sentir muy cómoda en tu casa, en tu vida, con tu gente.... Ahí empecé a conocer realmente a Nidia y fue un gusto. Ahí me di cuenta que nuestra amistad, podía resultar molestoso para cierta persona. Pero no hay caso, cuando está escrito, no se puede volver atrás.
Las circunstancias de la vida nos llevan muchas veces a tener que abrir nuestro corazón ante situaciones no muy agradables. Y cuando necesité hacerlo, cuando más necesité de un hombro para compartir mi dolor y mi llanto... ahí estabas vos. Qué decirte? No se cómo hubieran sido las cosas si no me hubiera sentido tan acompañada. Y no solo me diste compañía, en cierta medida me ibas transmitiendo la fuerza que se me había ido, la fe que había perdido. Hiciste más que acompañarme. Siempre pensé que para vos esta era una situación más que difícil, porque antes que yo aparezca, tu amigo era Diego y yo aparecí después, como la novia de.... sin que me conocieran ni un poquito....
Yo siempre dije que carecía de amigas, que no tenía gente a quién contarle mis cosas ni con quién compartir mi vida. Y ahora estás vos, como siempre leal, compañera y sobre todo Amiga.
No se como agradecerte lo mucho que hiciste, ni se si me alcanzará la vida para decir lo mucho que disfruto de nuestras charlas y de tu compañía. Qué decir ... si te jugaste por nuestra amistad, antes que cualquier otra cosa y que sin más, me apoyaste, me cuidaste y hasta me acompañaste todo el tiempo que lo necesité.
Hoy sos la amiga que tanto añoré. La que tanto busqué y que ante una situación dificil y sin proponérmelo apareció a mi lado para ayudarme a luchar. Hoy puedo decir que te tengo amiga amiga, como el tesoro más grande que mi vida puede guardar y que con tus consejos, tus retos, tus risas y tu alegría me diste la vida que necesité, y las ganas enormes de salir adelante y de recuperarme como lo estoy haciendo.
Hoy puedo decir y es con total seguridad, que más que amiga te siento como mi hermana, esa que nunca tuve, esa que tanto necesité y que se que tengo a disposición cada vez que lo necesite.
Hermanita mía, gracias por todo. No hay forma de agradecer lo mucho que me has entregado.
Aquí estoy yo... para acompañarte en todo lo que necesites, porque hoy que estoy bien, se que puedo ser tu sostén si asi lo quisieras y aunque se que la distancia no es la mejor compañera... yo estoy aqui, tratando de estar lo más cerca posible desde el corazón y tratando de cuidar lo más que puedo esta amistad que tenemos.
Ya nos vamos a ver. Me da un poco de miedito esto de volvernos a encontrar, sobre todo porque la sensación del chat es muy diferente a la sensación de estar en vivo y en directo. Pero aprendi y se que es muy cierto, que uno se muestra en estas circunstancias tal cual es y no creo que nos defraudemos mutuamente, sino que vamos a tener que aprender a ser amigas en vivo... porque por chat lo hacemos maravillosamente.
Como verás hoy estoy bien, bah estos días he estado bien... mi dolor ha menguado muchísimo, mi tranquilidad va en aumento y ya casi ni extraño. Veo que era necesario decidir ciertas cosas, que aunque fueron dolorosas, me hicieron muy bien.
Hoy me dediqué a escribirte, porque te dije el otro día que hay cosas que mi alma quiere decir y no puede hacerlas en el momento, porque las piensa y las guarda en el corazón.
Estoy esperando a verte, para darte un abrazo enorme! y para que nos podamos reir un poco de esta vida y disfrutar de ese pequeño tiempo juntas. A mi me falta conocer a Fernando... lo conozco poquito, pero será un gusto volver a verlo y poder conocerlo un poco más.
Bueno Ni... ni se cuando vas a leer esta carta, por lo pronto espero que tempranito y sino... cuando se te ocurra pasar por este lugar...
Gracias hermanita, gracias por todo. Te prometo que no te voy a defraudar y que haré todo lo que esté a mi alcance por cuidar esta amistad que tan bien nos ha hecho. Enseñame a ser buena hermana... mirá que yo tengo un hermano, pero no es muy cuidadoso que digamos!
Un besote! Un abrazo y un te quiero mucho!
Desde el sur, inspiradisima.....
Claudia